Este cuaderno está diseñado para acompañar un ciclo de práctica personal de 40 días consecutivos. Se recomienda dedicar un momento diario, en silencio y sin prisa, a la práctica del día y a registrar las reflexiones que surjan durante el proceso.
No es necesario “hacerlo perfecto”. La constancia, la honestidad interior y la apertura del corazón son más importantes que el resultado.
Este cuaderno puede ser recorrido una sola vez o retomado en distintos momentos de la vida, especialmente cuando se siente la necesidad de volver a lo esencial.

